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Cuidados cosméticos del rostro |
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Contenidos -
Cosmetologia y estetica
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Conviene repasar brevemente nociones de fisiología para poder entender bien "los cuidados cosméticos del rostro". El tiempo requerido para que una célula que nace de la capa basa complete su ciclo vital que la llevará a su queratinización y descamación es de 3 a 1 semanas. El grosor normal medio de la epidermis es de 0,1 a 0,2 mm. La dermis es de 2 mm. Esta constituye el tejido de sostén cutáneo gracias a las fibras de colágeno y de elastina que se hallan inmersas en la sustancia fundamental (básicamente, son mucopolisacáridos). Las fibras de elastina desempeñan un papel primordial, aunque no exclusivo, en la elasticidad cutánea. Las funciones de la piel son múltiples:
- Protección mecánica: la piel opone a los choques y a los estiramientos su flexibilidad y su elasticidad hasta el momento en el que dichas agresiones alcanzan la fuerza de ruptura.
- Protección calórica: en realidad, la piel no es una barrera calórica, pero constituye el órgano periférico esencial de la termorregulación.
El balance calórico de los intercambios con el exterior radica en tres mecanismos: convección, radiación, evaporación en forma de eliminación insensible de agua que constituye la perpiración. - Protección contra las radiaciones solares: que se asegura mediante el sistema melanocítico. Este elabora la melanina que cede luego a los queratinocitos de la epidermis para formar una pigmentación continua que absorbe la energía de los rayos UV.
Esta melanina puede ser marrón o negra (eumelanina), o bien amarilla y roja (feomelanina), siendo esta última poco protectora. - Protección sebácea: cada folículo piloso lleva unido a él una glándula sebácea (salvo a nivel de la cara dorsal de los pies y manos). La secreción del sebo se halla únicamente en relación con el volumen de la glándula. Una vez llegado a la superficie cutánea, el sebo se mezcla con el sudor para formar una emulsión (película hidrolipídica), cuyo papel es esencial.
- Protección por el sudor: se realiza por dos tipos de glándulas diferentes. Las glándulas sudoríparas forman parte del aparato pilo-sebáceo de las zonas sexuales (pubis, periné, axilas). La sustancia excretada es blanca, espesa, degradada por la flora bacteriana cutánea y da lugar a la aparición de los ácidos grasos aromáticos que son los responsables del olor corporal.
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