|
Blanqueadores y Dispersantes |
|
|
|
Contenidos -
Cosmetologia y estetica
|
|
Página 1 de 3
Los despigmentantes solos (afirma el autor de esta nota), no son la forma más adecuada para combatir los trastornos de hiperpigmentación. El blanqueamiento solo no es un procedimiento adecuado para el tratamiento del melasma y otros desordenes pigmentarios. La justa combinación de ambos permite una mayor efectividad en el control de los desórdenes pigmentarios. Los días del uso de despigmentantes solos han pasado, teniendo en consideración las variaciones resultantes del proceso de melanogénesis. Por lo tanto, propongo introducir nuevos conceptos más acordes con los conocimientos de la fisiología de la formación de la melanina. Desde mi punto de vista, el proceso de control de los desórdenes de la melanogénesis debe tener los siguientes cometidos: - Blanqueamiento cutáneo.
- Dispersión pigmentaria de la piel.
Blanqueamiento cutáneo Los melanocitos producen melanosomas (melanina empaquetada) y éstos son fagocitados por los queratinocitos, liberando finalmente la melanina en los distintos estratos de la epidermis. La coloración cutánea se mantiene uniforme mientras este proceso de producción y fagocitosis sea igual a través de toda la epidermis. - El bronceado, por ejemplo, es el resultado del incremento de la elaboración de melanina y la distribución pareja de los melanosomas. Por lo contrario, las efélides aparecen como consecuencia de una hiperproducción de melanina focal y una despareja distribución de los melanomas.
- Los léntigos solares son otro ejemplo de la hiperproducción de melanina debido a melanocitos hipertrofiados con distribución desigual de los melanosomas por inadecuada fagocitosis realizada por los queratinocitos.
- Algo similar se observa en el melasma. Cuando se produce un inadecuado balance entre la producción de melanina y la dispersión de melanosomas, el resultado son áreas de hiperpigmentación.
- Las sustancias más usadas en la actualidad como despigmentantes, ácido kójico, ácido fíctico, hidroquinona, etc., al ser aplicados sobre la superficie de la piel y luego de haber alcanzado la intimidad de la epidermis, desactivan a la tirosina. Esta es la enzima indispensable para la transformación de la DOPA (precursores de la melanina) en melanina; su inactivación conduce a una disminución de la elaboración de melanina. Este proceso químico es conocido como" blanqueamiento de la piel". No es suficiente la aplicación de sustancias despigmentantes sobre las áreas hiperpigmentadas, teniendo en cuenta que la tirosinasa responsable de la zona discrómica puede ser originada en regiones adyacentes.
- El blancamiento es un efecto temporario. La piel continúa produciendo enzima tirosinasa, y a los dos o tres días de haber interrumpido la aplicación de los despigmentantes, la tirosinasa recupera los niveles normales. Es más, algunos de los agentes despigmentantes pueden producir un efecto rebote, incrementándose la elaboración de melanina. La hidroquinona puede llevar al bloqueo de la formación de melanina con la consecuente hipocromía, que en algunos casos puede ser definitiva.
Los despigmentantes solos no son la forma más adecuada para combatir los trastornos de hiperpigmentación. El blanqueamiento solo no es un procedimiento adecuado para el tratamiento del melasma y otros desórdenes pigmentarios. |